I know

I know envy. Envy the one that does not deserve the man or woman by their side, and yet still is lucky enough to have him or her every day, for every plan.

I know joy. Joy mixed with fear, glancing at a colored strip every 5 minutes, smiling while I am the only person in the world to know this secret, a secret I want to keep mine.

I know pain. Disappointment and pain inflicted by words I normally hear or read and take as true facts, drops of a god that may or not exist.

I know worry. I worry if there comes a day when I will truly give up the fight, the getting up after every constant hard fall.

I know hope. Somehow, still there is hope living inside me, pushing me forward and making me be unwise about the purchases I make and the dreams I dare to dream.

There must be something good and important I deserve, I know.

Hola

Hola.

No seré perfecta, pero siempre pondré en práctica el ser la mejor que pueda ser, por y para vos.

No podré llevarte de viaje al exterior, darte todo lo que quisiera darte, ni pagarte las mejores escuelas, pero un beso de buenas noches nunca te va a faltar.

No seré dos personas a quienes puedas llamar por nombres distintos y que sean igual de importantes para vos, pero te voy a amar como si yo misma fuera esas dos personas… y mil más.

No sé mucho de la vida, ni de la gente, ni de este mundo; pero sé cómo se siente cada cosa que puedas imaginar. Puedo ser tu apoyo, tu guía, ayudarte a ver la gente por dentro, a salir de las doctrinas heredadas, de los chismes y creencias, de lo que está mal aunque haya sido así por siempre… a ver y verte de verdad. Y sí peque, estoy segura de que a mi también me vas a enseñar.

No podré decirte algunas cosas, aunque promueva y defienda a capa y espada la sinceridad. Pero puedo decirte que sos lo que más he anhelado en mi vida, que hacerte involucró mucho amor de mi parte hacia alguien más de quién talvés heredaste su pelo o su sentido de humor, y que hubo mucha intención de parte de ambos para hacerte realidad, verte nacer y tenerte en mis brazos. No puedo esperar.

 

 

Fortuito

Puedo escucharlo, poco a poco, muy sutil, se va rompiendo.

Que no se termine el medio día, que sus ojos se vean en los míos, que el momento fortuito de estar juntos no acabe.

Es que él no sabe. No sabe que a una pareja se le puede -y debe- amar tanto como se le ama a una creación de esas que son pequeñitas, prioridades y retos, hechas desde de las propias entrañas o del corazón.

Es que yo no sé. No sé si creo sentimientos mezclando situaciones, imaginación, anhelos y personas… Una tez oscura como el chocolate, un perro, una curvatura pronunciada, una inteligencia destacada, un orificio en una posición peculiar, un apoyo, una broma, un amigo.

Quiero dormir desnudos más de la mitad de las noches que nos quedan por vivir, y que nuestras manos se busquen mutuamente.

No quiero vivir con un anelo que se renueva y muere cada semana, cada día.

Quiero poder decir lo que siento, sin miedo a dañar a nadie, sin miedo a que sea muy pronto, sin miedo a que no sea recíproco, sin miedo a escuchar una mentira por ser lo que quiero escuchar.

No quiero sentirme mal por estar cerca, y por estar lejos. ¡Cambiando siempre de opinión! Pidiendo siempre lo que no debería pedir que me den.

Quiero contar cuentos de buenas noches a quien más adora.

No quiero ser la protagonista de la aventura de una noche fabricada con astucia y mentira.

Quiero descansar en su pecho, cantar, acariciar su pelo, hablar y no hablar. ¡No dormir bien nunca más!, si es el precio a pagar por respirar cerca el uno del otro todas las noches.

No quiero sentirme como la prioridad número trece y medio, inciso b.

Quiero que me ame. ¡Ingenua! Lo que no es, se nota; y lo que se nota que no es, no puede ser.

Aside

Feelings

The wait for the words that may never come remains. Words and facts forever bind, as true as anything else can be.

Hope falls with me, scratching its knee. Loneliness by our side, padding our heads, gently pushing our backs. Routine whispering wild stories of feelings and thoughts in our ears, so foreign, so close.

A liar feeling guilt, taking the option of becoming what she never expected to be; wrestling lust, fighting love, numbing the heart, ignoring her mind… Miserably losing at it all.

An enthusiastic child that believes his quest has come to an end; feeling it all right in the moment, idealizing possibilities only he can see.

A life companion, another broken beauty that chooses to be distant to an actual piece of himself; knowing nothing at all, forever being on someone else’s mind and heart.

A shy dog that retreats and does not say goodbye; feeling the bond, not showing a thing.

How probable is it to be the only soul wired like this? Feel with me, stay by my side; so close, look at me, inside and out.

Un mundo

Un mundo de ilusiones se ha venido fabricando en una muy pequeña fracción del tiempo que abarcan las mismas.

Su mano cálida me busca, y en ese instante me gustaría sostenerla por siempre, trazando cada cambio de textura y cada cicatriz, haciendo círculos alrededor de los nudillos que representan la mano más varonil que he podido entrelazar con la mía. El grosor de sus dedos obliga a los míos a separarse notablemente, y encuentro una analogía tan sensual en eso, que se me sonroja la existencia.

No puedo escapar de sus ojos vivaces, su pelo parado, y sus bromas cariñosas.

La lucha en mi interior asemeja a las batallas de David y Goliat, Gandalf y Saruman, el viejo Santiago y el marlín.

El tiempo retrocede, no así el lugar y las circunstancias. Es mi primer beso nuevamente, estoy petrificada por el miedo de lo que vendrá: un corazón abierto y rendido a los pies de alguien cuyo corazón no me corresponde. Mi boca está renuente, por lo prohibido, por lo que quiero hacer, por lo que no quiero ser, por no querer dañar a nadie, por no recordar bien cómo besar, por querer tanto un beso…

Si sus labios se quedaran quietos, podría besarlos milímetro a milímetro suavemente. No se quedan quietos. Sus manos tampoco se quedan quietas. Mis manos no sé adonde están.

Me aqueja lo mismo de siempre: Mis sentimientos se desbordan más allá de los límites de la razón… La añoranza de una vida -de un mundo- que no vendrá nunca.